Con más de 40 espectáculos a sus espaldas y una trayectoria marcada por la potencia física, la irreverencia escénica y la honestidad artística, Sol Picó propone un taller intensivo que va más allá de la técnica: una inmersión en el cuerpo como fuente inagotable de creación.
Su trabajo se concibe como un espacio de investigación y formación —tanto física como emocional— donde cada participante puede explorar su propio potencial expresivo a partir de su singularidad. Mediante una metodología híbrida que combina danza contemporánea, técnicas de trabajo corporal —como el qigong o el yoga—, teatro físico e improvisación, el trabajo se centra en activar el cuerpo, agudizar la presencia escénica y liberar la creatividad.




















